Micro-plásticos. Haciéndose camino en nuestro planeta

Autor: Andrea Arredondo Navarro

 

Hablar de micro-plásticos (MPs) no es ninguna novedad. A nivel global se sabe que este material está invadiendo nuestros ríos, océanos y muchos de nuestros platillos (sí, se han encontrado MPs en muchas especies de pescados y mariscos) (Greenpeace, 2019). Este escrito pretende mostrar algunos datos relacionados con su transporte atmosférico, ya que es el tema menos estudiado de la problemática.

 

Micro-plásticos en el ciclo hidrológico

Muchos científicos buscan hoy en día que los micro-plásticos se comiencen a considerar como un nuevo contaminante atmosférico debido a que recientes estudios han demostrado que los MPs pueden ser transportados en el aire, la lluvia y la nieve.

Este fenómeno significa que los seres vivos los bebemos, respiramos y convivimos con ellos más de lo que pensábamos (los efectos en el cuerpo humano aún no se conocen a ciencia cierta, pero se sospecha que no son positivos).

Existen solamente dos estudios publicados que hablan del transporte de los MPs en el ciclo del agua. El primero proporciona evidencia de la caída atmosférica de MPs en una zona remota de las montañas de los Pirineos, región considerada anecdóticamente virgen, debido a la gran distancia que tiene de las principales poblaciones y centros industriales.  En dicho estudio se explica cómo lo MPs pueden terminar en regiones muy alejadas de su lugar de emisión original (al menos 100 kilómetros) debido al transporte por lluvia o nieve (Allen, et. Al., 2019).

El segundo, llevado a cabo en la ciudad de Shanghái y en el Océano Pacífico Occidental, sugiere que los micro-plásticos encontrados en el océano pueden provenir no solamente de ríos o de aguas residuales directamente descargadas como se creía originalmente, sino de partículas del material suspendido en el aire y las precipitaciones (K. Liu et al., 2019).

Aunque sean pocos los estudios que se han ocupado directamente del transporte de los micro-plásticos, hay diversos trabajos que muestran la existencia de MPs en zonas alejadas de la civilización como en un glaciar alpino y uno tibetano (Ambrosini et. al., 2019) (Zhang et. al., 2020). Esto podría ser causado por el transporte de los MPs en el viento o en la nieve.

Aún falta mucho por conocer de la dinámica de movimiento de este contaminante emergente, todavía no se sabe qué tanto contribuye el transporte por aire, lluvia o nieve a la cantidad total de MPs en el océano, la distancia real que pueden recorrer y otras incógnitas relevantes para solucionar este problema.

Una parte alarmante del problema es que se ha demostrado que algunos MPs pueden acarrear contaminantes que se sabe que son altamente dañinos para la salud de los seres vivos como los bifenilos policlorados (PCB), hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) y residuos de plaguicidas como el DDT o HCH (Greenpeace, 2019).

 

¿Qué podemos hacer desde casa?

Asegurarnos de que nuestros desechos plásticos sean reciclables y que al final de su vida útil sean reciclados.

Elegir productos de empresas responsables que de preferencia implementen la economía circular (ejemplo: actualmente muchas empresas toman ropa en mal estado y reciclan sus fibras sintéticas).

No comprar productos que contengan MPs (algunos detergentes, pastas de dientes y productos de belleza los contienen para mejorar su “eficacia”).

Evitar los plásticos de un solo uso (desechables, empaques, popotes, bolsas, etc.) y comprar a granel. De preferencia realizar compras en comercios locales.

Como se mencionó al principio del escrito, los micro-plásticos ya deben ser considerados como un contaminante atmosférico. Se requiere de diversas disciplinas para tener un panorama mucho más amplio de la situación en la que actualmente se vive y los problemas de salud que probablemente se avecinan por la exposición prolongada a este contaminante.

El hambre de saber del ser humano puede ser muy útil para resolver este tipo de problemas desconocidos y nuevos.

 

 

 

Referencias

Allen, S., Allen, D., Phoenix, V.R. et al (2019). Atmospheric transport and deposition of microplastics in a remote mountain catchment. Nat. Geosci. 12, 339–344. https://doi.org/10.1038/s41561-019-0335-5

Ambrosini, R., Azzoni, R. S., Pittino, F., et. Al. (2019). First evidence of microplastic contamination in the supraglacial debris of an alpine glacier. Environmental Pollution. doi:10.1016/j.envpol.2019.07.005

Greenpeace. (2019). Estudio sobre el impacto de la contaminación por microplásticos en peces de México. Greenpeace. Recuperado de: https://storage.googleapis.com/planet4-mexico-stateless/2019/10/01f918b5-estudio-sobre-el-impacto-de-la-contaminacion-por-microplasticos-en-peces-de-mexico.pdf?_ga=2.233883614.1949418601.1588024008-2123208562.1588024008

Liu, K., Wu, T., Wang, X., et. Al. (2019). Consistent transport of terrestrial microplastics to the ocean through atmosphere. Environ. Sci. Technol. 1–12. https://doi.org/10.1021/acs.est.9b03427.

Zhang, Y., Kang, S., Allen, et. al. (2020). Atmospheric microplastics: A review on current status and perspectives. Earth-Science Reviews, 203, 103–118. doi: 10.1016/j.earscirev.2020.103118

Sígueme